29/4/11

Todo laberinto esconde un fin.

-¿Lo creerás, Ariadna? -dijo Teseo-. El minotauro apenas se defendió.
Jorge Luis Borges.




Ariadna, desde la otra orilla del mundo
contempla, siempre a destiempo,
constelaciones de un viejo continente
y soñándose desnuda sobre sábanas blancas,
navega los catorce mares cerrados
que le separan del enigma de su redentor.

Pero ya no te echo de menos, Teseo.

El redentor, perdido en las atlántidas
sostiene un hilo dorado que no tiene fin
-si acaso el destino tejió un principio-
y recitando versos sobre noches blancas
acuna la memoria de a quien un día amó
hiriendo de eterna soledad al minotauro.

Ya no te echo de menos, Teseo.

El minotauro se ha armado de fuerzas
y ha escondido todos nuestros recuerdos
en los recovecos del laberinto de la memoria
donde ahora yacen las noches en que prometimos
conquistar los océanos de Asterión
e izar banderas con nuestros nombres.

Ya no, Teseo,
ya no se lamenta esta Ariadna.

Toda la mitología que entonces me ofreciste
la he olvidado ya en otros labios.


Victoria Mera.

26/4/11

Ágora, papeles de arte gramático.



Ya está disponible el número digital 23 de la revista literaria Ágora, papeles de arte gramático. Desde aquí, les doy las gracias por haber incluido mi poesía en este número.

Desde este enlace podéis descargar la revista en formato pdf:

http://www.mediafire.com/?3cr6k25syttxp08

Y desde este otro, podéis leerla online comodamente en formato revista:

http://issuu.com/agoralarevistadeltaller/docs/agora_n__23_boletin_8

Buena lectura y buenos días.

17/4/11

Publicación El coloquio de los perros.

Buenísimos días:

Celebro la salida del número 28 de la revista literaria "El coloquio de los perros":

http://www.elcoloquiodelosperros.net/

Y celebro y agradezco que hayan contado conmigo y con mi poesía en este número:

http://www.elcoloquiodelosperros.net/numero28/can28vi.html

No dejen de leerla. Feliz domingo.

14/4/11

Aquí tampoco habrá un The End.

No saben de dónde soy
porque mis versos
no tienen residencia fija.

Rebeldes versos libres,
que vuelan, como los pájaros de Hitchcock,
emigrando temerosos a otros hemisferios.

Quién sabe qué andan buscando
y dónde duermen
cuando ya no anidan en mi pelo.

Quién sabe si escriben finales
para otras películas
que yo ni siquiera veo.

Tampoco yo sé de dónde vengo
porque mis versos, rebeldes versos,
han aprendido a no tener miedo.




Victoria Mera.

12/4/11

Los versos perfectos no encajan en ningún poema. Las medidas de infarto se esconden en las mentes. Ver pasar las horas es concederle una tregua al futuro. Declinar nostalgias es hacerle el amor al verbo. Y quién no quiere concederle orgasmos al verbo, desnudar sus tiempos y acariciarle sus raíces. La RAE limpia, fija y da esplendor, pero no habla de sentimientos. No hay diccionario con entradas que expliquen cómo y por qué. Tampoco existe un botón de reiniciar: un punto para las máquinas, cero para la piel. Pero yo me quedo con el tacto de tu piel, con los poros caleidoscópicos que reinventan los versos perfectos que encajan en cualquier poema que hable de ti, de mí, de nostalgias ya declinadas.


Victoria Mera.