6/6/14

Quería ser un personaje literario. Uno de esos que están tan bien descritos que es como si lo conocieses desde siempre. No un personaje secundario. ¿Quién iba a querer ser un segundón en esta vida? Quería ser protagonista. Experimentar el llanto, la rabia, la felicidad, la nada. Quería viajar a Estambul para ver el atardecer. Quería dirigir un ejército de soledades. Quería caminar sobre un fino alambre sabiendo que si caía sólo tenía que seguir leyendo para sentirse vivo. Quería conocer su comienzo y su final. Releerse una y otra vez, hacerse anotaciones a pie de página, garabatear los márgenes de su vida. Necesitaba sentirse escrito. Eludir las sorpresas y el tedio de la incertidumbre de vivir. Sería mejor no jugar tanto a la ruleta rusa. Es más fácil apretar el gatillo de la duda cuando ya se conoce el final. Quería ser un personaje literario para tener la vida bajo control, evitar el miedo, el ayer, el quizá jamás mañana.


No hay comentarios: