5/11/14

Teorías no muy científicas.

Sentados al borde de un abismo, con los pies colgando hacia el infinito. Y unas cuantas plumas hechas de nada, hechas de nosotros, acariciándonos las plantas de los pies, haciendo que nos retorzamos de risa, siempre con un poco de miedo de dar ese salto al vacío, al mismo centro del abismo. En ese filo, en ese lugar intermedio entre la risa y el recelo están todas las cosas buenas de este universo. Claro que Stephen Hawking podría desmontar mi teoría en un solo segundo. Pero él no va a leerme y yo tampoco tengo intención de aclarar mi hipótesis. Será mejor así. Mucho mejor si nos quedamos aquí, tratando de mantener el equilibrio. Muriéndonos de risa. Riéndonos de la más absoluta nada.